Formas: utilidad práctica vs coreografía.

Uno de los entrenamientos más exigente y frustrante a la vez, es el de las formas del arte o (Tul). Cuando el ejecutante utiliza su tiempo y esfuerzo en este ítem del arte del Taekwon-Do desarrollado y sistematizado por el Gral. Choi Hong Hi, debe tener presente los condicionantes que el mismo acarrea.

Si tal dedicación estará referida a una competencia deportiva sobre el particular, el énfasis estará puesto en el obsesivo desarrollo de los detalles que deben inexorablemente estar incluidos en estas confrontaciones. Los jueces fueron entrenados para constatar que los detalles dictados en los distintos seminarios de la entidad organizadora, estén presentes en la ejecución que los participantes llevan a cabo.

Los mencionados detalles técnicos tienden a obsesionar a los competidores porque saben  que de no cumplirlos su relación con el éxito será efímera. Sin embargo, tal hecho ha llevado a la ejecución de movimientos robóticos cuya utilización práctica es muy dudosa.

Es indudable que el manejo de la coordinación, el balance y la definición de las patadas son condicionantes a tener presentes para estar incluidos en los puestos de vanguardia. La relación mente cuerpo es inexorable, por lo tanto, la intención juega un papel esencial en cada una de las ejecuciones.

En competencia, el propósito de cada uno de los movimientos se centra en cumplir obsesivamente con los requerimientos técnicos indicados en los seminarios y en las referencias bibliográficas.

Es indudable que las ejecuciones de quienes están incluidos en los primeros lugares tienen un desarrollo coreográfico relevante. Los jueces y hasta el público en general esperan encontrarse con este panorama; cuando no lo hay en la ejecución de algún competidor, la deducción del puntaje a otorgar es demandante.

El desarrollo de todos y cada uno de los movimientos involucrados en las 24 formas (tul) contiene los detalles matemáticos y coreográficos apuntados, pero no hay que soslayar que todos y cada uno de ellos tienen a su vez una finalidad específica.

Los detalles geométricos contribuyen a mejorar el balance, la potencia y el beneficio de cada uno de estos movimientos. No obstante, es imperioso no desatender el propósito que tienen todos y cada uno de ellos a cuyo efecto han sido diseñados. Considerando que la relación mente/cuerpo es insalvable, el enfoque que demos a esta relación condicionará el resultado.

Si un ejecutante conoce 20 movimientos pero en la realidad ha puesto en marcha con un adversario solo 4, solamente esos cuatro serán útiles en su defensa personal, los demás formaran parte del anecdotario y rentables solo en la estructura de la competencia deportiva.

En base a lo dicho precedentemente, es necesario tener presente al entrenar formas o Tul, la finalidad con que se ejecutan los movimientos, para no ser solo parte de un desarrollo coreográfico.

SGM Ricardo Desimone

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