
En una discusión banal acerca de los diferentes orígenes que suelen apoyar una información, pude corroborar lo que he sabido ayer, parafraseando un poema y que termina siendo totalmente cierto.
Si bien el tema que se estaba tratando no tenía nada que ver con nuestra actividad, me fue imposible evitar relacionarlo con la materia que nos convoca.
La información, base fundamental de la teoría y su puesta en marcha, identifica la práctica y ejecución de un movimiento. En nuestro caso es el uso de las técnicas del Arte del Taekwon-Do pergeñado por el Gral. Choi Hong Hi. La información está sustentada por la investigación y posterior puesta en marcha de leyes científicas que le permitieron al Fundador ubicar a su criatura como una biomecánica única en el espectro de las artes marciales.
Si bien la misma ha sido bastardeada infinidad de veces por infinidad de personajes que alimentaron la confusión, es factible rescatar el original siempre y cuando se sigan unos pocos parámetros científicos relativos a la estructura del cuerpo humano. Todavía hoy y a pesar de la inteligencia artificial, el manejo del balance, la traslación del peso corporal y el uso de detalles biomecánicos permiten tener una relación estricta con la naturaleza de nuestro cuerpo.
Conocer su estructura, la ubicación de sus órganos y el mapa de sus puntos críticos, nos permitirá razonar con meridiana precisión los mecanismos que alimentan ataques y defensas. Para quienes consideran la faceta deportiva como el todo, ese conocimiento les permitirá entender las razones de las protecciones y las limitaciones en los contactos. Para quienes no se obsesionan ni se restringen al campo del deporte, les permitirá solidificar su defensa personal.
Ahora bien, tanto en un área como en la otra puede entenderse la necesidad inevitable de la información, del conocimiento, para no depender del grotesco campo del rebusque, la imaginación y el invento.
En nuestro terreno, la información suele tomarse de distintos orígenes ya preestablecidos, algunos de ellos modernizados por el uso y avance de la tecnología. Libros, videos, cursos y por supuesto las necesarias ganas de proveerse del valioso contenido, serán los elementos básicos necesarios para armar nuestro bagaje informativo relativo al conocimiento. Esto es inherente a todas las latitudes de nuestro planeta. Este último detalle nos permitirá entender a cabalidad lo universal de la información científicamente corroborada y aceptada como fidedigna.
Normalmente suele encontrarse una diversidad racial en toda asistencia a las aulas universitarias sin que ninguno de los componentes étnicos que forman esa pluralidad de muestras de inevitable superioridad con relación a los demás. Esto significa que la información fidedigna y aprobada como tal, es universal y sin condiciones raciales se la debe incorporar. Hoy por hoy, en nuestro arte y después de muchos años de deambular por el mundo puede decirse que el mayor porcentaje de Instructores pertenece a los nacionales oriundos de cada uno de los países que alimentan con su membrecía las distintas entidades que conforman la diversidad institucional que nos envuelve.
Sin embargo y a pesar de ser estrictamente cierto lo dicho precedentemente, hay quienes siguen creyendo que la enseñanza en manos orientales es mejor. La raza para algunas personas constituye una necesidad de misticismo que justifica su genuflexión a pesar de no recibir información por parte de esa raza que justifique semejante sumisión. El futbol fue inventado y desarrollado por ingleses, sin embargo no son de esa nacionalidad los mejores exponentes ni es Inglaterra la entidad que regentea ese deporte.
El Judo y a pesar de haber sido desarrollado en Japón, está regido por la FIJ (Federación Internacional de Judo) con sede en Budapest Hungría.
Lo más interesante del caso es que nuestro Fundador, Gral. Choi Hong Hi, insistió permanentemente en la universalidad de su creación y la no dependencia de su arte de ningún país o régimen que lo pueda utilizar para sus fines políticos. Sin embargo hoy por hoy se exhorta a depender de un país y de una raza por razones que quizás pudiesen ser políticamente explicables para la gente de ese país, de ese régimen y de esa raza o para la gente que tiene la infundada necesidad de secundar tal cosa. Sin embargo desde el conocimiento no hay razones para tal dependencia. Siempre la reflexión y el pensar sobre este tema es el medio idóneo que permitirá evitar ser atrapados por oscuras conveniencias ajenas.
SGM Ricardo Desimone