

La atomización del sistema pergeñado por el Gral. Choi Hong Hi conlleva una diversidad de criterios y de información realmente notable. Muchas de estas expresiones tienen una base incierta, caprichosa y de difícil identificación con la teoría y la practica propuesta por el fundador de la disciplina.
En ocasiones uno escucha explicaciones complejas sobre la teoría que sustenta el incremento de la potencia en las técnicas a ejecutar que rozan el delirio de la física. Explicaciones de la biomecánica y la onda sinusoidal que asombrarían a cualquier científico.
Como alumno directo del Gral. Choi y su traductor al Español de más de 10 seminarios para Instructor y de su Enciclopedia, nunca he visto ni escuchado del propio fundador tales complejas explicaciones ni tampoco las ha plasmado en su enciclopedia. Esto me lleva a recordar aquel viejo dicho “que hay quienes son más papistas que el Papa”. Si nos basáramos en esta conclusión, es entendible la diversidad técnica y biomecánica existente. No obstante, hay que considerar seriamente el resultado de cada una de esas propuestas. La rigidez que se obtiene al seguirlas, es una constante que hace imprácticos los movimientos porque la contractura muscular de esos usos técnicos está dada en lugares inadecuados del cuerpo.
El excesivo uso deportivo le ha quitado intensión a los movimientos, convirtiendo a las formas (tul) en una mera ejecución de geometrías a cumplir pero vacías de intencionalidad. Quienes han impuesto caprichosa y absurdamente la falta de definición en patadas con giro de talón en gancho (bandae dollyo gorochagui) en las formas Juche y Moon Moo, no han sido capaces todavía de adecuar esta errónea y grosera modificación a la verdadera ejecución mostrada en varios videos por el propio General diciendo y mostrando la forma correcta de ejecutarlos.
Desde el punto de vista didáctico, se ha puesto de moda dictar cursos, clases magistrales y seminarios, donde el conductor no tiene un lenguaje pedagógico de lo ya desarrollado por Choi Hong Hi sino que se dedica a mostrar sus habilidades personales en los ejercicios de calentamiento o en técnicas de combinaciones deportivas a ejecutar.
Si se tomasen en consideración las actuales usanzas pedagógicas, basadas en la inocultable intensión de marcar una superioridad sobre el promedio de los cursantes, todas las clases, cursos y seminarios dictados hace unos años atrás, serian vetustas ejecuciones pasadas de moda, incluyendo las del propio fundador.
Me atrevo a dejar una reflexión al respecto: Si lo que se pretende llevar a cabo es un seminario técnico, la real importancia está en la efectividad de la ejecución y en corroborar el entendimiento y su aplicación por parte de los cursantes. Tener clara la diferencia entre conductor de un seminario y el lucimiento de algún regular participante en esporádicas competencias o en algunas demostraciones.
Conclusión: el primero debe dominar el arte y la pedagogía (enseñar), mientras que el segundo solo muestra sus habilidades (lucirse) que hoy por hoy ya no asombran porque los medios sociales muestran a diario a muy buenos y habilidosos ejecutantes aun en bajos rangos.
Gracias por su tiempo y atención.
SGM Ricardo Desimone
Para estar actualizado vuelva a leer las notas anteriores